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Preguntas frecuentes
Información del vuelo
Esta ruta entre Alicante y Sevilla la operan 4 compañías aéreas:
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¿Cómo llegar al centro de Sevilla?
Cuando llegás desde Alicante hasta Sevilla, el vuelo dura aproximadamente una hora, y aterrizás directamente en el Aeropuerto de Sevilla (también llamado San Pablo), ubicado a unos 15 km del centro de la ciudad. Es el punto de entrada principal para viajeros desde el este peninsular como vos.
Desde el aeropuerto tenés varias opciones para llegar al centro. El autobús EA es la más económica: la línea directa sale cada 20-30 minutos y te deja en el centro por alrededor de €4, aunque el viaje toma entre 30 y 40 minutos según el tráfico. Si preferís comodidad y rapidez, un taxi te costará entre €25 y €30 y te llevará en 20-25 minutos. También podés alquilar auto en el mismo aeropuerto si tenés ganas de explorar los pueblos cercanos de la provincia.
Una vez en la ciudad, el transporte público es muy accesible: autobuses, trenes de cercanías y paseos a pie son lo ideal para moverte sin apuros. Los sevillanos son amables y siempre te ayudan si necesitás indicaciones.
¿Qué ver en Sevilla?
Cuando volás desde Alicante rumbo a Sevilla, descubrís una ciudad que respira historia y arte en cada esquina. La ciudad antigua es un laberinto de callejuelas empedradas, plazas amplias y edificios que llevan siglos en pie, con un carácter único respecto a otras ciudades andaluzas.
Lo primero que no podés dejar pasar es la Catedral Metropolitana y su famosa Giralda, ese campanario del siglo XII que es el símbolo más icónico de Sevilla. Si te apasiona el arte y la arquitectura, el Real Alcázar es parada obligatoria: un palacio mudéjar que parece sacado de una película, con patios de cerámica y fuentes que te transportan a otra época. Para sentir el pulso auténtico de la ciudad, el barrio de Triana te envuelve con sus callejuelas estrechas, sus tabernas tradicionales y su atmósfera bohemia inconfundible.
Para vistas espectaculares, la Plaza de España es monumental e hipnotizante, cubierta de azulejos que representan cada provincia española. El barrio de Santa Cruz conserva su encanto medieval con plazas escondidas y rincones que querés volver a visitar. Si tenés tiempo, una caminata al atardecer a orillas del Guadalquivir es pura magia sevillana.
- Catedral de Sevilla y Giralda
- Real Alcázar de Sevilla
- Barrio de Triana
- Plaza de España
- Barrio de Santa Cruz
- Paseos por el Guadalquivir
Cocina típica en Sevilla
Apenas llegás desde Alicante y empezás a explorar Sevilla, descubrís que la gastronomía local es algo que no podés perder de vista. La cocina sevillana es generosa, sabrosa y bien diferente a lo que probás en la costa levantina donde volaste. Cada bar en la ciudad respira tradición culinaria en sus menús y en sus recetas guardadas por generaciones.
El gazpacho es el rey indiscutible del verano sevillano: frío, refrescante y con el sabor de los tomates de Andalucía. Pero el salmorejo es aún más especial: más denso y cremoso, servido siempre con jamón ibérico crujiente y huevo que hacen de cada cucharada una experiencia. Las espinacas con garbanzos son un clásico humilde pero adictivo que encontrás en casi cualquier menú del día. En los chiringuitos a orillas del Guadalquivir probás el espeto, ese pescaíto frito simple pero exquisito. Durante la Semana Santa, las torrijas son el postre indispensable: pan de la víspera rebozado en huevo y frito, cubierto de azúcar y canela.
Para acompañar estos platos, un fino de Jerez bien fresquito o una cerveza local son lo ideal. No te dejes llevar por los restaurantes turísticos: los bares de barrio y las tasquitas son donde realmente descubrís la auténtica cocina sevillana.
- Gazpacho y salmorejo
- Espinacas con garbanzos
- Espeto (pescaíto frito)
- Habas con jamón
- Torrijas
- Fino de Jerez
