Vuelos baratos de Barcelona a Oporto

Tu próximo destino empieza aquí

Preguntas frecuentes

¿Cómo llegar al centro de Oporto?

Cuando llegás desde Barcelona al Aeropuerto Francisco Sá Carneiro, estás a apenas 11 kilómetros del centro de Oporto. Si querés llegar rápido y sin complicaciones, la mejor opción es el metro, que te deja en el corazón de la ciudad en unos 25-30 minutos por un precio muy accesible. También podés tomar un autobús directo o compartir un taxi con otros pasajeros.

El taxi es cómodo si viajás con mucho equipaje, aunque es la opción más cara. Los precios rondan entre 15 y 20 euros dependiendo de la hora del día. El alquiler de auto también es una opción si planeás explorar zonas más alejadas de la ciudad, pero para moverte en Oporto es innecesario: el transporte público es confiable y la ciudad se camina de lo más bien.

¿Qué ver en Oporto?

Después de llegar desde Barcelona, descubrirás que Oporto es una ciudad que enamora desde el primer momento. Lo primero que tenés que visitar es la Ribeira, el barrio antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad, con sus calles estrechas, azulejos de cerámica y esa luz única que rebota en el río Duero. Desde allí podés cruzar el icónico Puente Dom Luís para disfrutar de vistas panorámicas increíbles.

Si te perdés en librerías, la Livraria Lello es una parada obligatoria: considerada una de las más hermosas del mundo. Para quienes buscan arte contemporáneo, el Museo Serralves no decepciona. Otros imprescindibles son la Torre dos Clérigos para vistas, el Palacio de Cristal con jardines espectaculares, y la zona histórica de Miragaia.

  • Ribeira - barrio histórico junto al río
  • Puente Dom Luís - estructura icónica
  • Livraria Lello - librería histórica
  • Torre dos Clérigos - vistas panorámicas
  • Museo Serralves - arte contemporáneo
  • Palacio de Cristal - jardines y vistas

Cocina típica en Oporto

Una vez que estés instalado en Oporto después del viaje desde Barcelona, tenés que probar la comida local que define la ciudad. La estrella indiscutible es la francesinha, un sándwich colosal de pan blanco tostado con carnes, queso fundido y una salsa de cerveza picante que es adictiva. No es para quien cuida la línea, pero es un placer que no te podés perder. Acompañalo con una cerveza bien fría o un vino de Oporto sofisticado.

La gastronomía portuense gira también alrededor del pescado y el marisco. Los mejillones con patatas, el pulpo a la gallega y las sardinas asadas son clásicos en cualquier taberna cerca del río. Si sos aventurero, animate a probar el arroz de marisco o los percebes si es temporada. El Pastel de Nata acompaña perfecto con café. Los vinos de Oporto cierran bien la noche en una adega tradicional.

  • Francesinha - sándwich icónico con salsa de cerveza
  • Mejillones con patatas - fritos y crujientes
  • Pulpo a la gallega - clásico de la costa
  • Sardinas asadas - frescas y simples
  • Vino de Oporto - fortificado y delicioso
  • Pastel de Nata - dulce tradicional