Vuelos baratos de Madeira a Lisboa

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Preguntas frecuentes

¿Cómo llegar al centro de Lisboa?

Cuando descendés del vuelo desde Madeira, llegás al Aeroporto Humberto Delgado Lisboa, ubicado a unos 7 kilómetros del centro de la ciudad. Desde allí contás con varias opciones prácticas y económicas para trasladarte: podés tomar el Metro, línea roja, que te deja en el corazón de Lisboa en apenas 30 minutos por menos de 2 euros, o elegir alguno de los autobuses que circulan con frecuencia hacia diferentes puntos de la ciudad.

Si preferís mayor comodidad, también están disponibles los taxis autorizados, que en unos 15 a 20 minutos te traen al centro por entre 15 y 25 euros, o podés alquilar un auto si tenés pensado explorar los alrededores como Sintra o Cascais. La zona del aeropuerto es bien señalizada y todo está pensado para que los viajeros se orienten fácilmente sin mayores complicaciones.

¿Qué ver en Lisboa?

Tras llegar desde Madeira, una vez que estés en Lisboa te vas a enamorar de sus barrios históricos y sus vistas de ensueño. El Bairro Alto es perfectamente accesible a pie y ofrece callecitas empinadas, tiendas vintage, cafeterías con encanto y una vida nocturna inmejorable desde donde se ve toda la ciudad. Conectado con él está Chiado, un barrio más refinado lleno de librerías, restaurantes y galerías de arte que reflejan el espíritu cultural más sofisticado de la capital.

No te podés perder Belém, la zona ribereña donde están los monumentos más emblemáticos: la Torre de Belém y el majestuoso Mosteiro dos Jerónimos son imprescindibles. Alfama, el barrio más antiguo de Lisboa, con sus casas coloridas y laberinto de callejones, te transporta a otro tiempo. Para una salida de día, Sintra (a 30 km) con sus palacios de cuento de hadas o Cascais con sus playas y paseos costeros son opciones ideales.

  • Torre de Belém

  • Mosteiro dos Jerónimos

  • Castelo de São Jorge

  • Bairro Alto y Chiado

  • Alfama

  • Sintra y sus palacios

Cocina típica en Lisboa

Apenas dejás Madeira y probás la gastronomía portuguesa, te das cuenta por qué el bacalao es casi una religión por acá. El Bacalhau à Brás es el plato típico más famoso: bacalao deshilachado frito con papas paja muy finitas, aceitunas y huevo, una combinación que parece sencilla pero es adictiva. También podés probar el Bacalhau à Gomes de Sá, cocinado en capas con papa, huevo duro y cebolla, o tirarte al Arroz de Marisco si querés algo más sofisticado, con gambas, almejas y sepia.

Las delicias dulces y otros platos que no podés perderte son los Pastéis de Nata de Belém, esos buñuelos de hojaldre rellenos de crema de huevo con canela que te dejan sin palabras, las Sardinas Grelhadas (sardinas frescas a la parrilla, simple pero espectacular) y la Alheira, un embutido tradicional que te va a sorprender. Para acompañar, nada mejor que un Vinho Verde bien frío o un Vinho do Douro robusto según tu gusto.

  • Bacalhau à Brás

  • Pastéis de Nata de Belém

  • Arroz de Marisco

  • Sardinas Grelhadas

  • Alheira

  • Caldo Verde