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Preguntas frecuentes

¿Cómo llegar al centro de Almeria?

Cuando viajás desde Sevilla hacia Almería, el Aeropuerto de Almería te recibe a apenas 9 kilómetros del centro urbano. Contás con varias opciones de transporte: el autobús es lo más económico (5-6 euros, unos 20-25 minutos), perfecto si no tenés apuro. El taxi ofrece comodidad pero sale caro, rondando los 20-25 euros. Si pensás recorrer la costa, alquilar un auto en el mismo aeropuerto te da total libertad para explorar.

Muchos viajeros que bajan de Sevilla eligen contratar un traslado privado de antemano, lo que termina siendo más barato que un taxi y te ahorra quilombos. En media hora estás en el corazón de Almería, descansado y listo para explorar. La mayoría de hoteles también pueden organizarte el transporte si lo pedís con anticipación, así no tenés que preocuparte por nada apenas desembarcás.

¿Qué ver en Almeria?

Después de dejar Sevilla atrás, Almería te sorprende con un patrimonio cultural impresionante. La Alcazaba es el símbolo indiscutido de la ciudad: una fortaleza medieval del siglo X que domina el horizonte y te regala vistas espectaculares del Mediterráneo desde sus murallas. El Centro Histórico es un laberinto de calles angostas, plazas con encanto y tienditas locales donde podés perder horas sin aburrirte.

No podés perderte la Catedral de Almería, un monumento renacentista único en toda España. Las playas cercanas como El Alquián y La Fabriquilla son inmejorables para relajarte después de recorrer la ciudad. La Rambla es el corazón peatonal donde se concentra la vida local, bares y gente, perfecta para un paseo al atardecer. También vale la pena explorar el barrio del Puerto respirando el aire del Mediterráneo.

  • Alcazaba de Almería
  • Catedral de Almería
  • Centro Histórico y Rambla
  • Playas de El Alquián
  • Barrio del Puerto Pesquero
  • Paseo Marítimo

Cocina típica en Almeria

Desde que llegás a Almería viniendo de Sevilla, la gastronomía local te va a encantar. Los espetos son el clásico costero: peces pequeños asados a la brasa, crujientes por fuera y jugosos adentro — los conseguís fresquísimos en las chiringuitas de playa. El ajoblanco es refrescante en días de calor, similar al gazpacho pero más cremoso y con un gusto a frutos secos que no te esperabas. Las migas son contundentes, hechas con pan desmenuzado, jamón ibérico y especia — un plato que respetan mucho los almerienses.

No podés irte sin probar el salmorejo, ese gazpacho espeso y concentrado que vale la pena en cualquier tasca del casco antiguo. Los boquerones en vinagre son un acompañamiento perfecto para un vermut en la tarde. El marisco fresco — gambas, langostinos, pulpo — está en su mejor expresión en los restaurantes cerca del puerto. Terminás cada comida con un buen café con churros o un granizado si el calor aprieta, que el sol de Almería es de verdad.

  • Espetos a la brasa
  • Ajoblanco almeriense
  • Migas con jamón e especia
  • Salmorejo y gazpacho
  • Boquerones en vinagre
  • Marisco fresco (gambas y langostinos)