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Preguntas frecuentes

¿Cómo llegar al centro de Paris?

Cuando llegás desde Valencia, tocás suelo en los principales aeropuertos parisinos: Charles de Gaulle (CDG) u Orly. El CDG está a unos 25 km del centro y es el más grande. Desde acá podés tomar el RER B, un tren que te deja en La Défense, Saint-Michel o Denfert-Rochereau en alrededor de 35-40 minutos a un precio muy accesible.

También está el autobús Air France que conecta varios puntos céntricos por unos 17 euros, o si preferís un taxi oficial, te va a costar entre 55 y 65 euros pero viajas sin estrés. El aeropuerto de Orly, un poco más chico, queda a 14 km, y de ahí podés tomar el Orlyval que en 10 minutos te conecta con el RER, o nuevamente el autobús de Air France que también te lleva al centro.

Lo importante es que antes de desembarcar ya tengas claro qué transporte vas a usar, así no te quedas buscando dónde irte. La infraestructura parisina funciona bien y encontrás señalización clara en todos lados, así que andá tranquilo.

¿Qué ver en Paris?

Desde Valencia hasta París es un salto cultural importante, y una vez que llegás hay un montón de lugares que no podés dejar pasar. La Torre Eiffel es lo icónico, obvio, pero París es mucho más que eso. El Louvre es uno de los museos más grandes del mundo con la Mona Lisa adentro, aunque te aviso que hay banda de gente.

Montmartre es un barrio bohemio con el Sacré-Cœur arriba todo blanco, galerías de arte, y cafeterías de película. El Marais es trendy, con tiendas, museos y una escena cultural intensa. El Quartier Latin cerca de la Sorbona tiene onda estudiantil y vieja, lleno de librerías y bares donde podés estar horas. Los Campos Elíseos son el paseo más famoso si te late el shopping y el glamour.

  • Torre Eiffel
  • Museo del Louvre
  • Sacré-Cœur
  • Barrio del Marais
  • Quartier Latin
  • Campos Elíseos

Cocina típica en Paris

Cuando llegás desde Valencia y probás la gastronomía parisina, notás rápido que es un mundo diferente. Los croissants acá son una religión: mantecosos, hojaldrados, se deshacen en la boca como si fuera un sueño. La baguette es la columna vertebral de la comida francesa, la comés con queso, con jamón, con paté, con lo que se te ocurra.

Los escargots son un clásico si te bancás lo aventurado, y el coq au vin, que es pollo estofado en vino tinto, es de llorar. El cassoulet es un guiso de frijoles y carne que calienta el alma en los días nublados, que en París no faltan. Los macarons de las pastelerías famosas como Ladurée o Pierre Hermé son pequeñas obras de arte.

De postre, la crème brûlée cuando la hacen bien es lo más, con esa capa crujiente de azúcar quemado. No te olvides que acá el vino está en todos lados y a precios que en Argentina no existe, así que aprovechá.

  • Croissants mantecosos
  • Baguettes frescas
  • Escargots
  • Coq au vin
  • Cassoulet
  • Crème brûlée