Vuelos baratos de Valencia a Roma
Tu próximo destino empieza aquí
Mejores vuelos de Valencia a Roma
- · 4 noches VLCFCO
FCOVLC
- · 2 noches VLCFCO
FCOVLC
- · 6 noches VLCFCO
FCOVLC
- · 4 noches VLCFCO
FCOVLC
- · 4 noches VLCFCO
FCOVLC
- · 2 noches VLCFCO
FCOVLC
Compañías aéreas que vuelan de Valencia a Roma

WizzAir Malta
68.44 €

Ryanair
77.98 €

ITA Airways
117.55 €

Air Europa
160.56 €

Iberia
219.8 €
Preguntas frecuentes
Información del vuelo
Esta ruta entre Valencia y Roma la operan 8 compañías aéreas:
- WizzAir Malta
- Ryanair
- ITA Airways
- Air Europa
- Iberia
- Swiss Air
- Lufthansa
- Austrian Airlines
El vuelo directo dura aproximadamente 1h 55m.
Compara horarios y precios para encontrar la mejor combinación entre Valencia y Roma.
¿Cómo llegar al centro de Roma?
Cuando llegás desde Valencia a Roma, tocás tierra en uno de los dos aeropuertos principales de la ciudad. El Aeropuerto Leonardo da Vinci (Fiumicino) es el más grande, a unos 25 kilómetros del centro histórico. Desde allí podés tomar el tren Leonardo Express directo hacia la Estación Termini en apenas 30 minutos, o un autobús de línea que te deja en distintos puntos céntricos. También están los taxis y los servicios de remis, aunque rondan entre 45 y 60 euros según la zona adonde vayas.
Si buscás la opción más económica y sin complicaciones, el tren es tu aliado: salís de Fiumicino y llegás directo a Termini en media hora, donde tenés conexión con toda la red de transporte urbano. Los boletos de autobús interurbano rondan los 6 euros, mientras que el tren cuesta unos 15 euros. El Aeropuerto de Ciampino, más pequeño y a 15 kilómetros, también ofrece opciones de autobús y taxi. Desde Termini es fácil moverte hacia cualquier zona: el metro, los autobuses urbanos y a pie te permitirán explorar la ciudad sin drama.
¿Qué ver en Roma?
Cuando llegas desde Valencia a Roma, enseguida te das cuenta de que esta no es una ciudad cualquiera: es una lección de historia en vivo. El Coliseo es el ícono obligatorio, pero la verdadera magia está en caminar por el Foro Romano, donde pisás las mismas piedras donde emperadores y plebeyos hicieron historia. La Basílica de San Pedro y los Museos Vaticanos son imprescindibles si te interesa el arte renacentista y la arquitectura religiosa — aunque advertencia: hay mucha gente, así que madrugá si podés.
Roma va mucho más allá de los monumentales: los barrios como Trastevere te ofrecen atmósfera auténtica, con callejuelas empedradas, trattorias escondidas y vistas al Tíber al atardecer. No te pierdas la Fontana de Trevi, el Panteón con su cúpula de oculus, y San Lorenzo si querés mezclar historia medieval con vida universitaria de hoy.
- Coliseo
- Foro Romano
- Basílica de San Pedro
- Trastevere
- Fontana de Trevi
- Panteón
Cocina típica en Roma
Cuando llegás desde Valencia y probás la comida romana, entendés por qué los italianos son tan apasionados por comer. La gastronomía aquí no es sofisticada en el sentido europeo: es directa, honesta, basada en ingredientes de calidad y técnicas simples que han perdurado siglos. No podés irte de Roma sin probar un auténtico espagueti alla carbonara en una trattoria de barrio — ninguna salsa roja, solo huevo, queso pecorino, guanciale y pimierna.
Pedí también cacio e pepe (pasta, queso y pimienta), saltimbocca a la romana (ternera con jamón), y osso buco (hueso con tuétano cocido lentamente). Para el postre, helado artesanal en una gelatería de verdad — no en esas cadenas turísticas. Acompañá todo con un vaso de vino blanco de los castillos romanos o un Aperol Spritz al atardecer. Los italianos cenan tarde (no antes de las 20:30), así que adaptate al ritmo.
- Espagueti alla carbonara
- Cacio e pepe
- Saltimbocca a la romana
- Osso buco
- Helado artesanal
- Aperol Spritz
