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Preguntas frecuentes
¿Cómo llegar al centro de Amberes?
Cuando llegas en vuelo desde Barcelona, aterrizarás en el Aeropuerto de Bruselas (Zaventem), que está a unos 50 kilómetros de Amberes. No te preocupes, la conexión es re fácil y rápida. El tren es la opción más chévere: en solo 30-40 minutos llegas directo a la Estación Central de Amberes, un edificio tan bonito que vale la pena verlo por dentro. El tiquete del tren sale barato, alrededor de 15-20 euros.
Si prefieres algo más económico, hay buses directos desde el aeropuerto hacia el centro de Amberes, aunque tardan un poquito más, como una hora. También está la opción de un taxi o Uber, que te cuesta aproximadamente 45-60 euros, pero es cómodo si llevas mucho equipaje. Lo mejor es que desde Barcelona hasta Amberes hay una conexión bastante práctica, y una vez llegues, todo está céntrico para moverse a pie o en los buses locales.
¿Qué ver en Amberes?
Apenas llegas desde Barcelona, descubrirás que Amberes es una ciudad con un toque muy especial y bohemio. La Catedral de Nuestra Señora es impresionante, con esa arquitectura gótica que te deja boquiabierto. La Estación Central es otro punto que no puedes perderte: parece un palacio de película. El barrio de los Diamantes es increíble si te interesa la joyería, y la zona de moda es perfecta para los que aman el diseño.
Todo queda cerquita uno del otro, así que es fácil recorrer la ciudad en un par de días sin apurarse. El Grote Markt es la plaza principal llena de vida, y el Het Steen es esa fortaleza antigua que vigila el río. No te pierdas tampoco la Casa de Rubens, que es un museo hermoso en una zona tranquila de la ciudad.
- Catedral de Nuestra Señora (Onze-Lieve-Vrouwekathedraal)
- Estación Central de Amberes
- Grote Markt y sus alrededores
- Barrio de los Diamantes
- Casa de Rubens
- Het Steen (fortaleza medieval)
Cocina típica en Amberes
La gastronomía flamenca te va a enamorar, parcero. Aunque viene del norte de Europa, tiene ese toque que te hace sentir cómodo. Las mejillones son lo más típico aquí: las preparan de mil formas diferentes, pero siempre deliciosas. El stoofvlees es como un estofado de res que te calienta el alma en los meses fríos, y es tan sabroso que repites. No es comida pesada, sino bien equilibrada.
La cerveza belga es legendaria, especialmente la tripel y la lambic, que son totalmente diferentes a lo que probablemente conoces. Los waffles belgas son otra cosa: no son los de desayuno que comes en casa, sino esos cuadrados grandes y crocantes que te comen con chocolate o frutos rojos. El chocolate belga es simplemente de otro nivel, una delicia que tienes que llevar al regreso.
- Mejillones a la flamenca
- Stoofvlees (estofado de carne)
- Waffles belgas
- Papas fritas belgas con salsa especial
- Cerveza belga tripel o lambic
- Chocolate belga artesanal
