Vuelos baratos de Barcelona a Amsterdam
Tu próximo destino empieza aquí
Preguntas frecuentes
¿Cómo llegar al centro de Amsterdam?
Cuando aterrices en Ámsterdam viniendo desde Barcelona, es probable que llegues al Aeropuerto de Ámsterdam Schiphol (AMS), situado a apenas 9 kilómetros del centro de la ciudad. Desde ahí tienes varias opciones para llegar: el tren directo es lo más rápido y cómodo, tardando entre 15 y 20 minutos hasta la estación central, siendo la opción preferida por la mayoría de viajeros. También puedes tomar un autobús si quieres ahorrar algo de dinero, aunque el viaje dura un poco más.
Los taxis y servicios de transporte compartido están disponibles en las terminales, pero son significativamente más costosos. Si tienes intención de explorar más allá de la ciudad, un coche de alquiler es viable, aunque en Ámsterdam es mucho más práctico el transporte público y las bicicletas.
Los precios aproximados son: tren €11, autobús €5-7, y taxi €40-50. Independientemente de lo que escojas, estarás en el centro en menos de media hora.
¿Qué ver en Amsterdam?
Después del viaje desde Barcelona, descubrirás un Ámsterdam con encanto especial, repleto de canales históricos y arquitectura holandesa clásica. El centro es relativamente compacto y perfectamente explorable a pie o en bicicleta, exactamente como se mueven los locales diariamente.
Los famosos Grachten (canales) son el alma de la ciudad, particularmente el Grachtengordel con sus mansiones del siglo XVII reflejadas en el agua. Explora barrios con carácter como Jordaan, con tiendas pintorescas y cafés acogedores, o De Pijp, animado por su mercado tradicional. Para arte y cultura, el Rijksmuseum y el Van Gogh Museum son esenciales, mientras que la Casa de Ana Frank ofrece una experiencia histórica profunda.
Lugares imprescindibles:
- Grachten (Canal Belt)
- Barrio Jordaan
- Rijksmuseum
- Van Gogh Museum
- Red Light District
- Dam Square
Cocina típica en Amsterdam
Después de viajar desde Barcelona, te espera una gastronomía holandesa sorprendente y deliciosa. Los ámsterdameses disfrutan de platos típicos que todo visitante debe probar al menos una vez.
Los stroopwafels son wafles crujientes rellenos de caramelo pegajoso, ideales calientes y frescos del horno. Las poffertjes son diminutos panquecitos esponjosos servidos con azúcar en polvo y mantequilla, perfectos para desayuno o merienda. Las bitterballen son croquetas redondas y crujientes rellenas de carne y salsa, un clásico acompañado de cerveza. La patat (papa frita holandesa) es un snack callejero servido con diversas salsas, muy popular entre locales. El queso holandés como Gouda y Edam es excepcional, mientras que los más aventureros deben probar el haring, arenque crudo servido con cebolla.
Especialidades imprescindibles:
- Stroopwafels
- Poffertjes
- Bitterballen
- Patat con salsa
- Queso Gouda y Edam
- Haring (arenque crudo)
