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Preguntas frecuentes

¿Cómo llegar al centro de Roma?

Llegada desde el aeropuerto: Roma dispone de dos aeropuertos principales: Fiumicino (Leonardo da Vinci), el mayor, situado a 25 km del centro histórico, y Ciampino, más cercano a 15 km. Desde Fiumicino, el tren Leonardo Express conecta directamente con la Estación Termini en apenas 32 minutos por aproximadamente 14 euros. También hay autobuses directos por 4-6 euros con duraciones de 45-60 minutos, y taxis autorizados cuyo coste ronda los 50-60 euros dependiendo del tráfico.

Desde Ciampino puedes tomar autobuses como Terravision o Flixbus hacia el centro por unos 4 euros en 40-50 minutos. Aunque sea posible alquilar coche, no es recomendable si desconoces la ciudad: el tráfico es muy intenso, el aparcamiento resulta caro y difícil en el centro histórico, y las multas por infracción son elevadas.

La opción más práctica es viajar en tren desde Fiumicino: rápido, económico y cómodo. Una vez en la Estación Termini, accedes a la red completa de metro, autobús y tranvía que te llevará a cualquier punto de la ciudad.

¿Qué ver en Roma?

Roma es un museo viviente donde cada piedra cuenta historias de más de dos mil años. El legendario Coliseo permanece como emblema eterno de la ciudad y del Imperio Romano, mientras que el Foro Romano te sumerge en el corazón político y social de la antigüedad. El Panteón asombra con su arquitectura perfecta y su cúpula sin armadura, y la Basílica de San Pedro en el Vaticano sigue siendo el templo más importante de la cristiandad.

Explora barrios cargados de carácter: las sinuosas calles de Trastevere rebosan tabernas y trattorias auténticas; el Ghetto Judío conserva una historia singular y arquitectura única; la Fontana de Trevi brilla como la fuente más hermosa del mundo; y la Plaza de España ofrece vistas privilegiadas y ambiente cosmopolita. Cada rincón regala sorpresas e historias inolvidables.

Lugares imprescindibles que no puedes perderte:

  • Coliseo e Hipogeo Subterráneo

  • Foro Romano y Mercados de Trajano

  • Panteón y sus alrededores históricos

  • Basílica y Museos Vaticanos

  • Trastevere y sus tabernas tradicionales

  • Fontana de Trevi y plaza adyacente

Cocina típica en Roma

La cocina romana, enraizada en la tradición del Lacio, es un testimonio de sencillez y excelencia. Basada en ingredientes frescos de proximidad—queso pecorino auténtico, guanciale curado artesanalmente, huevos camperos y verduras de temporada—rechaza las salsas complicadas para dejar que cada componente brille. Estos platos llevan siglos perpetuándose en mesas romanas, transmitidos de generación en generación sin cambios esenciales.

En auténticas trattorias de Trastevere, el Ghetto Judío y callejuelas del centro, descubrirás especialidades que definen la identidad gastronómica de Roma. No encontrarás nata en la carbonara auténtica, ni ajo en el cacio e pepe: solo ingredientes puros combinados con maestría. Acompaña estas comidas con vinos locales como los Castelli Romani o Frascati, que complementan perfectamente el perfil de sabores romanos.

Especialidades culinarias que debes probar en tu visita:

  • Cacio e Pepe: pasta pura con queso pecorino y pimienta negra molida

  • Carbonara: tallarín con guanciale, huevo y pecorino romano rallado

  • Amatriciana: pasta con tomate, guanciale crujiente y pecorino

  • Carciofi alla Romana: alcachofas tiernas guisadas con ajo y perejil

  • Supplì al Telefono: croqueta de arroz rellena de mozzarella derretida

  • Saltimbocca a la Romana: ternera fina con jamón serrano y salvia